Más de un millón de toneladas de CO2 son compensadas anualmente en Querétaro gracias a 65 empresas que cumplen con el sello estatal de bajas emisiones de carbono. El reconocimiento premia acciones reales que modifican procesos productivos completos, no solo cumplimiento administrativo.
El modelo funciona diferente: obliga a las empresas a compensar emisiones, no solo a pagarlas. Esto genera transformación tangible en operaciones industriales. Las decisiones son valientes porque cuestan inversión, pero los beneficiarios son los queretanos que respiran aire más limpio y viven en territorio con compromiso ambiental medible.
Salvador Sarabia Rivas, director forestal de Bosque Sustentable, destacó que el sello reconoce acción climática “real, medible e impactante”. Subraya que estas estrategias funcionan cuando se construyen alianzas genuinas entre gobierno, empresas y sociedad civil. El resultado: soluciones basadas en la naturaleza que duran más que los ciclos políticos.
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